15 a 20 minutos. Me contás tu negocio y tu situación digital; yo te digo con honestidad si y cómo puedo ayudarte.
En base a esa conversación, te propongo un punto de partida. Casi siempre, la consultoría.
Con el precio y el alcance claros sobre la mesa, decidís a tu ritmo. La consultoría tiene un riesgo bajo a propósito.